no pido nada a cambio (dedicado a ti)
Nada a cambio
Nada a cambio de tu amor, nada que pedir, nada que esperar, porque el amor se entrega y solo se alimenta en la libertad. Nada a cambio de tu amor, ni besos, ni caricias, ni obligaciones, ni devociones, ni egoísmos, ni desprendimientos porque el amor no entiende de intercambios. El amor brota del corazón y hacer estallar el alma porque es capaz de fusionar a ambos. Me siento en la cuneta de este camino llamado VIDA, y te contemplo, observo el dolor que albergas, un dolor tan intenso que te bloquea, te ahoga porque su intensidad, no te deja gritar el amargo sabor que te deja. Contemplo como ese dolor te despierta, y te llena de desasosiego en las noches, PERO es un dolor envidiable, allá donde este ella se sentirá orgullosa, pues muy poca gente ha recibido tanto amor, y tanto dolor ha causado el adiós ¡Que hermoso e intenso AMOR!
Nada a cambio de tu amor, ni papeles firmados, ni juramentos, porque el amor no se puede encerrar en forma de texto, no tiene fronteras físicas o legales, no conoce carne, pues el amor reside en el espíritu, en el espíritu interno de cada uno. Por eso solo contemplo la belleza de tu alma, los latidos de tu corazón y cuando duermes acaricio tu cara, tu pecho y te observo intentando ver más allá de tu cuerpo, más allá de tus ojos, en el interior de tu espíritu, pues que grande debe ser para amar tanto como amas a tu madre. Y se me hacen pesadas las horas en las que no te tengo, pero recuerdo que nada a cambio de tu amor debo, por tanto las alivio con el recuerdo de los momentos en los que nos poseemos.
Nada a cambio de tu amor, nada, ni rosas ni canciones, ni poemas, ni cenas, ni viajes, ni cuentos, el recuerdo de un atardecer en cabo Home que prendió en mis adentros, y lleno mi alma de ti, o una noche entera a besos. Y seguro que eso no fue un fugaz momento que nada tiene que ver con tus adentros, viendo como vives el dolor de la muerte de a quien más querías, es que tú en realidad estas hecho de todo eso, de pequeños y largos besos, de miradas, de instantes recogidos entre bellos parajes, de entrega infinita. Y te espero, espero al hombre que durante unos días se dejo ser él mismo, sin miedos, desnuda el alma, desnudo toda la entraña, y es ahí donde vive el amor en las entrañas profundas de nuestro espíritu, y yo vi el tuyo, lo sentí, lo toque, lo recibí, y lo guardo como un tesoro en mis adentros.
Nada a cambio de tu amor, ni postales, ni rincones, ni palabras, nada que le robe un solo segundo de su intenso aroma. Como el olor de ese café que deseado en la mañana de un domingo se espera a la mesa, y mientras de hace esperar va llenando la estancia con su aroma, y se hace deseado, y embriaga hasta el último segundo antes de beberlo, y su primer sorbo no es comparable a nada. Nada a cambio de tu amor, nada, porque solo deseo tu amor, y me da igual si fue ayer, es hoy, o es mañana. Da igual si es todos los días o ratos sueltos, da igual si es con una mirada cómplice, o con la entrega de los cuerpos, da igual si es con palabra, con un susurro o con un lamento, pero mi alimento, el de mi alma, eres tu amor, y no podre volver amar, después de esto que aquí siento. Te amo, y por eso nada a cambio.
Lo publico para que todo el que lo quiera leer lo sepa, que el Escudero está enamorado, no solo de su amado, sino de lo que hay dentro de sus entrañas, de su entrega por los demás, de su capacidad de sacrificio por los que quiere. Así seré capaz de recorrer cualquier camino por el que la vida me lleve, sin pedir nada a cambio


arandano dijo
Bonito y romántico texto, que sin duda es un buen regalo para tu apreja, y un reflejo de la nueva etapa que estás viviendo.
felicidades
26 Mayo 2008 | 09:48 AM